PARASHAT TETZAVE Viviendo la esencia   “No ofreceréis sobre él incienso extraño”. (Éxodo 30: 9)   Parashat Tetzave nos describe con mucho detalle las...

PARASHAT TETZAVE

Viviendo la esencia

 

“No ofreceréis sobre él incienso extraño”.

(Éxodo 30: 9)

 

Parashat Tetzave nos describe con mucho detalle las dimensiones del altar y las vestimentas sacerdotales que debían vestir para llevar a cabo los korbanot (los sacrificios) y con la misma exigencia y claridad nos muestra como se debían realizar los mismos. Cada color está descripto y cada forma es valorada en estos psukim para hacernos ver y entender que los rituales son de gran importancia.

Una lectura simple y rápida de la parasha nos dejaría pensando únicamente en la faceta material de la vida de los sacerdotes y del pueblo judío en esa época. Se nos describen los materiales, las medidas y los colores, sin perder de vista siquiera un solo detalle. Haciéndonos parte del texto y sintiendo como si nosotros mismos estuviéramos realizando esas tareas.

A modo de ejemplo, algunas de las descripciones que se realizan en esta sección de la Tora son las siguientes. Respecto al altar se nos dice: “De un codo será su longitud, y de un codo su anchura; cuadrado será, y de dos codos de altura…”, respecto a la vestimenta se nos dice: “y harán el Efod de oro, y el hilo azul celeste y púrpura y carmesí, y el torzal de lino fino.” Y para dar también un ejemplo acerca de los sacrificios, se nos dice: “Entonces aproximarás el novillo delante de la tienda de reunión y Aharon y sus hijos pondrán sus manos sobre la cabeza del novillo.”

A pesar de que a primera vista el texto nos instala una postura estética remarcando mucha importancia de las vestimentas y de las formas, muchas preguntas al respecto se nos vienen a la mente: ¿queremos quedarnos solo con esa visión? ¿Pensamos acaso que lo más importante que se nos quiere enseñar son esos minuciosos detalles? ¿Es la forma o la esencia lo que realmente nos importa?

Mientras esta parasha nos puede llevar a una lectura que se queda únicamente en el plano material, no tenemos que perder de vista uno de los últimos versículos, que nos dice “No ofreceréis sobre él incienso extraño” y de esta forma enseñarnos que lo que se ve es simplemente un medio para llegar a la esencia. Por más que sigamos al pie de la letra todos aquellos detalles, si ofrecemos “incienso extraño” no estamos cumpliendo con lo fundamental.

Por lo tanto, es el mismo texto, el que nos trae las dos opciones, y nos permite ver que la mejor guía es un intermedio de ambas posturas. Si nos quedamos únicamente en la forma estamos perdiendo una gran parte del contenido. Este texto viene a recordarnos que si nuestra vida quedó solo cumpliendo con las formalidades del ritual no nos es suficiente para subir en santidad.

 

Ariel Kohen

Estudiante rabínico

Alumno del Seminario Rabínico Latinoamericano

 

Fuente: https://www.facebook.com/SeminarioRabinico

Cada semana los talmidim y morim del Seminario compartimos un comentario de la parashá, halajá y videos en la publicación “Torá desde el Seminario”, que se publica a través de Facebook y de mailing.

 

 

 

Reseña de Shabat Zajor

 

El Shabat anterior a Purim es llamado Shabat Zajor. Se utilizan dos rollos de la Torá. Del primero se lee la parte de la semana, y del segundo, Deuteronomio 25:17-19, que habla de la batalla contra Amalek. Este fragmento comienza con la palabra Zajor – de ahí el nombre de este Shabat. La Haftará es tomada de Samuel I 15:1-34, que habla de la batalla contra los Amalequitas. Este material se asocia con Purim debido a la tradición que dice que Amán descendía de los Amalequitas pues lo llamaron Agaguita, y Agag fue rey de los Amalequitas en los tiempos de Samuel (Sam. I 15:8).

 

Texto de Shabat Zajor que se lee de la Torá

Devarim (Deuteronomio) 25:17-19

 17. Recordar has lo que te hizo Hamalék, en el camino en vuestro salir de Egipto.

18. Que te había sorprendido en el camino y aniquiló a todos los débiles en tu retaguardia; cuando tú estabas cansado y extenuado. Y no temió a Elohím.

19. Y será que al conceder reposo Adonai tu D’s., a ti, de todos tus enemigos de en derredor, en la tierra que Adonai tu D’s., te concede a ti por heredad para poseerla: habrás de borrar la mención de Hamalék de bajo los cielos; no olvides.