Shabat Hagadol Shabat Hagadol
Kabalat Shabat: Viernes 20 horas. Shajarit, Lectura de la Torá: Sábado 10 horas. Encendido de Velas: Viernes 18:35 horas. Finalización de Shabat: Sábado 19:30... Shabat Hagadol

Kabalat Shabat: Viernes 20 horas.

Shajarit, Lectura de la Torá: Sábado 10 horas.

Encendido de Velas: Viernes 18:35 horas.

Finalización de Shabat: Sábado 19:30 horas.

Leemos Parashat Tzav. Vaikrá (Levítico) 6:1 – 8:36

Haftará de Shabat HaGadol: Malaji 3:4 – 3:24

 

Este es el Shabat previo a Pesaj, y en la tradición es conocido como Shabat HaGagol, “El Gran Shabat”.

Les comparto un texto propio sobre el significado de lo que vivimos en estos días y una reseña de este Shabat tan especial.

SHABAT HAGADOL

El Talmud de Babilonia, en el Tratado Rosh Hashana 10b, nos trae la discusión entre Rabi Eliezer y Rabi Ieoshua, acerca de cuando fue creado el mundo, si en jodesh Tishrei (mes de Rosh Hashaná) o en jodesh Nisan (mes de Pesaj – 1º de Nisan es el Rosh Hashaná de los Reyes y las Festividades – Melajim veRegalim). Una discusión muy interesante, la cual tomaré como disparador para traerles algo sobre el Jag por excelencia, y el que estamos preparando y viviendo, la Fiesta de la Libertad, Jag HaPesaj.

Todos sabemos que antes de Tishrei debemos realizar un Jeshvón Nefesh, un balance del alma, el cual debe comenzar en Elul (el mes previo a Tishrei).

Llama la atención lo que preparan Nuestros Sabios para el mes y medio previo a Pesaj, donde nadie nos enseña que tenemos que hacer un “balance”, pero, si ponemos un poco de atención, tenemos las Arba Parashiot, a lo que debemos sumarle nada menos que Jag HaPurim. Para algún distraído, hagamos un racconto de lo que estamos hablando.

-SHABAT SHEKALIM: en este Shabat, los Sabios prescriben leer la porción de Torá que nos habla del medio Shekel de plata que debía aportar cada uno de los hombres mayores de veinte años que salían de Mitzraim, todo ello para poder censarlos y aportar de este modo para la construcción del Mishcan – Tabernaculo. No dejemos pasar dos detalles: En cuanto al monto de la donación, se aporta medio Shekel, tanto el pobre como el rico, nadie más, nadie menos. En cuanto al destino de la donación, es para lograr los zócalos/las bases que sostienen las columnas del Mishcan.

-SHABAT ZAJOR: la Torá nos ordena contar lo que nos hace Amalek al salir de Mitzraim, cuando estás cansado. Contarlo de modo de borrar su recuerdo del mundo, ese Amalek que viene a enfriar el ánimo del Pueblo tras los portentos con los que somos liberados.

-PURIM: una celebración donde lo principal es que Esther deja de estar oculta, para encontrar su identidad, y de ese modo salvar al Pueblo todo.

-SHABAT PARÁ: la Pará Adumá – Vaca Bermeja/Roja, la cual sus cenizas son utilizadas para purificar al Pueblo.

-SHABAT HAJODESH: en el cual se nos da la primer Mitzvá como Pueblo, la consagración de los meses, lo que traerá aparejado la posibilidad de la celebración de cada uno de Nuestros Jaguim.

Y por fin, llegado el mes de Nisan, se nos pide una tarea que para las madres es momento de revolución, limpiarnos del Jametz (lo leudado/fermentado).

No vengo a traer una novedad diciendo que una de las Mitzvot centrales de Pesaj es Ajilat Matza (comer Matza). Un pan chatito, un pan pobre. Un pan que comemos cuando festejamos Pesaj, siete días de Matzot, sin tener siempre en cuenta que muchos están obligados a comer de ese pan pobre todos los días del año. Como enseña Filón de Alejandría en su comentario a Shemot sobre el significado del pan leudado, así como del pan no leudado / matzá: Cada uno de ellos es un símbolo de los distintos tipos de alma: La una siendo altiva y henchida con arrogancia, mientras que la otra se presenta constante y prudente, escogiendo el camino medio, antes que los extremos, tanto por deseo como por su afán de igualdad.”.

Miremos este asunto con otros lentes.

Como escribí al comienzo, imaginen ahora que Pesaj fuera nuestro “año nuevo”, como lo son los Jaguei Tishrei, y Adar hiciera las veces de Elul, y el Jeshvón Nefesh fuera realizado en esta época del año.

¿Qué sería lo que tendríamos indicado, como un manual de instrucciones encubierto con las prescripciones previas a Pésaj?

A ver… releamos los pasos: Primero que todo, Shekalim, donde se nos pide tomar conciencia de que solos no somos nadie, que somos mitades, incompletos sin el otro y que si no aportamos a la comunidad, nadie lo va a hacer por nosotros. Dejemos de creer que siendo “medios shekalim” aislados vamos a lograr algo. Nuestro aporte del “medio shekel” va a ser la base de la comunidad y de ello dependerá nuestra continuidad.

Y esto se enlaza directamente con Zajor: recuerda que solo no vas a llegar lejos, recuerda que cuando desde afuera vengan a querer enfriar tu entusiasmo la única solución es salir a hacerle frente vos mismo, o como en la guerra que Israel sale a pelear siempre con Amalek, ir en conjunto, peleando por nuestras convicciones. El Talmud en el Tratado Sucá 32b nos da un mensaje en este sentido “como enseña un sabio de la casa de estudios de Rab Ishmael: si se te cruza el perverso este llévalo al Beit HaMidrash”, es decir, estudiá Torá. Se trata de hacer el esfuerzo y entender que un judío no puede permanecer oculto, sino que su identidad tiene que aflorar para ser fuente de “salvación”, como en Purim. No podemos estar “ocultos” de nuestros congéneres. Recordar la Mitzvá más repetida en el texto de la Torá, respetar al extranjero, la viuda y el huérfano – léase al distinto, débil, al que necesita – y no escondernos ante el prójimo que espera una señal de nuestro lado. Recordar que hemos conocido el sentir del extranjero; pues extranjeros hemos sido en la tierra de Egipto (Shemot 23.9) y no ser indiferentes ante el sufrimiento del prójimo. (a esta altura no hace falta ya que cite Vaikrá 19.18 “Y amarás a tu prójimo como a ti mismo.” ¿no?).

Buscar el modo de desprendernos de aquello que nos “impurifica”, comportarnos de modo tal, que no necesitemos de una Pará Adumá que nos limpie de nuestras iniquidades.

Y como corolario, al comenzar el mes de la Redención, Nisán, celebrar como corresponde nuestros Jaguim, darles la importancia que tienen, porque así como tenemos muchos llamados a la reflexión, al compromiso, también tenemos un llamado a disfrutar de la vida, a estar alegres.

 

La base de la Hagadá de Pesaj, en Shemot 13:8 “Y habrás de narrar a tu hijo, en aquel día, diciendo: Por causa de esto ha hecho Adon-i para mí portentos al salir yo de Egipto” y lo repetimos en nuestro Seder “Bejol dor vador jaiab…” en cada generación, cada persona debe verse a si misma como si el salió de Mitzraim. Nuestros Sabios diseñan un pequeño manual de instrucciones: No se si la idea de dos balances internos en el año nos resultará cómoda pero si logramos sacar adelante todos estos pasos, podremos sacar el Jametz de nuestras casas y nuestros corazones, y estaremos listos para alimentarnos del pan de bendición, cumpliendo los quince pasos de nuestro Seder de Pesaj, sintiendo a pleno la liberación de nuestras estrecheces tanto físicas como espirituales, sabiendo que la lucha contra nuestros Mitzraim personales nos van a seguir, y que está en nosotros mismos saber donde apoyarnos para salir airosos de tan magna gesta. Si tenemos en cuenta que dos de los motivos principales de nuestra liberación, son recibir la Torá, y la Tierra Prometida, sepamos volver a nuestras fuentes, abrevar en ellas, y buscar el modo personal dentro de nuestra tradición de encontrar el camino que se nos plantea desde hace varios miles de años.

¡SHABAT SHALOM PARA TODOS!

Y para la semana que viene…

LESHANA HABÁ BIRUSHALAIM

JAG PESAJ KASHER VESAMEAJ

Meir Szames

RESEÑA DE SHABAT HAGADOL

Además de estos cuatro Shabatot, el Shabat que precede a Pésaj se conoce como Shabat Hagadol (O.H. 430:1). Recibió el título de “grande” debido a la importancia de la festividad venidera. De acuerdo a la opinión de un sabio, originalmente el Shabat que precedía a cada festividad era conocido como Shabat Hagadol debido a la instrucción buscada y entregada con respecto a la observancia de la festividad venidera (Zunz, Ritus, p.10). El nombre se ha preservado únicamente en el caso del Shabat anterior a Pésaj posiblemente debido a que las preguntas eran más numerosas.

Se han entregado otras explicaciones. De acuerdo a la tradición, el diez de Nisán del año del éxodo fue sábado; se consideró un gran evento, de hecho un milagro, que los Israelitas pudieran elegir un cordero ese día para el sacrificio sin ser molestados por sus amos Egipcios, los cuales, en otro tiempo, los habrían apedreado por tal osadía (Éxod. 8:22; O.H. 430:1 en M.A.). Otro motivo posible para el nombre es que la Haftará habla del “gran día” del Señor en el cual aparecerá el Mesías (Mal. 3:4-24).

Una explicación más convincente y novedosa es que las personas solían regresar de la sinagoga más tarde de lo normal este Shabat debido a la prédica excepcionalmente larga que era costumbre de este día. Por lo tanto este Shabat parecía “grande”, es decir, más largo que otros Shabatot (Shibolei Halaket, sec. 205).

No hay ninguna diferencia en el servicio o en la lectura de la Torá en este Shabat. De acuerdo a algunas tradiciones debemos recitar parte de la Hagadá, de Avadim Hainu a Lejaper Al Kol Aonoteinu, en lugar del Salmo 104, recitado normalmente en las tardes de Shabat durante el invierno (Rama en O.H. 430:1).