Parashat Tazría Metzorá Parashat Tazría Metzorá
B”H Shabat: Viernes  20 de Abril, 2018 – 6 de Iyar, 5778 Encendido de velas de Shabat: 18:06 Hs. – 21° en la cuenta... Parashat Tazría Metzorá

B”H

Shabat: Viernes  20 de Abril, 2018 – 6 de Iyar, 5778

Encendido de velas de Shabat: 18:06 Hs. – 21° en la cuenta del Omer

Finalización del Shabat: 19:01 Hs.

¡Mazal tov a Jero y Matías, junto a sus familias, por la celebración del Bar Mitzvá!

Lectura semanal de la Torá: Parashat Tazría Metzorá

Si deseas comunicarte por mail, ya sea para acercar alguna inquietud, consulta o bien hablar personalmente, escribe a: culto@amialaplata.org.ar

“Nuestras plegarias son respondidas no cuando nos es otorgado lo que pedimos, sino cuando se nos desafía a ser lo que podemos ser” Morris Adler

El artículo de la semana:

Video de Iom haZikarón: http://www.bama.org.ar/sitio2014/sites/default/files/_archivos/merkaz/Jomer_on_line/iomhazikaron_videos.html#tikva

Iom HaAtzmaut 70° aniversario

En estos días en que festejamos un nuevo aniversario de la independencia de Israel, nos viene a la memoria del histórico anochecer del viernes, 14 de mayo de 1948, 5º día del mes de Íyar, cuando el pensamiento de todos los judíos del mundo se volvió al oscurecido edificio del Museo Municipal de Tel Aviv, donde se hallaba reunido el primer Consejo del Pueblo del país judío. Todos aguardaban expectantes las palabras que vendrían de allí, abriéndose camino como haces de luz por entre negros nubarrones. Ante la mesa rodeada por los representantes del pueblo, David Ben Gurión se levantó de su asiento, y exclamó con voz firme:

—”¡ Am Israel jai be-Israel!” (“¡El pueblo de Israel vive en Israel!”)

Y siguió diciendo Ben Gurión: “En Érezt Israel nació el pueblo judío, allí se forjó su estampa espiritual, religiosa y política, allí vivió una existencia estatal, allí creó valores culturales y humanos y legó al mundo entero el inmortal Libro de los Libros, el Tanaj”. “Es un derecho natural del pueblo judío, el de ser como todos los pueblos, dueño de sí mismo en su patria ancestral”.
En una de las paredes de la sala, envuelta en opacado resplandor, el Dr. Herzl, desde su retrato, parecía mirar a los asistentes, iluminado y seguro de sí, como repitiendo las palabras de su obra redentora, “Judenstat”, “El Estado Judío”: “Creo que ha terminado para mí la vida terrena y que ha dado comienzo la historia universal, la historia del pueblo judío”.
El Estado Judío fue un hecho, el febril ensueño de Herzl se hizo realidad. La fantasía se revistió de carne y de sangre y cobró vida: una auténtica vida estatal judía.
Pero así como no existen luces sin sombras, tampoco hay alegría sin dolor. En la histórica sesión solemne del primer Consejo Provisional de Gobierno, compuesto de 34 miembros, junto con la proclamación del Estado Judío, se rindió homenaje a los héroes que dieron su vida por la restauración nacional: los Macabeos y los Bar Kojbas que se alzaron en el Gueto de Varsovia y en todos los Guetos; y los jóvenes y muchachas caídos en Éretz Israel, en las etapas previas a la concreción de su ideal.
Así fue y sigue siendo el destino histórico del pueblo judío:

“Meavdút lejerút” ( de la esclavitud a la libertad), “Meafelá leor gadol” (de las tinieblas a la luz radiante).

Cuando, por una parte, ese pueblo había sufrido golpes tan brutales, y por la otra, decenas de millones de árabes amenazaban aplastarlo, en ese momento de oscuridad creciente, que parecía el menos apropiado, brilló la luz clara de la redención, no sólo para los judíos de Israel, sino para los del mundo todo.
El mismo Ben Gurión lo cuenta: “Nuestros mejores amigos de entre los pueblos, nos advertían que no proclamáramos el Estado Judío. Sabían que los países árabes vecinos enviarían sus ejércitos para aniquilarnos. Por eso nos aconsejaban: —”Piénsenlo bien, no lo hagan, porque 3 ó 4 semanas después de la invasión árabe no va a quedar un solo judío con vida. Ellos, nuestros amigos no judíos –sigue relatando Ben Gurión– no podían concebir que un pueblo sin ejército, sin armas, con las solas fuerzas clandestinas de autodefensa, armadas con unos pocos fusiles y granadas de mano, lograría oponerse a las tropas de 7 países árabes, con su armamento pesado, sus tanques y sus aviones de combate. Estaban convencidos de que ningún judío saldría vivo de esa confrontación”.
Cuando el Estado Judío pasó de los sueños a una realidad palpitante, reconocida por las grandes potencias, decenas de miles de “olim” (inmigrantes a Israel) surcaron libremente los mares desde todos los rincones del planeta, rumbo a la tierra añorada. Naves judías, luciendo la bandera azul y blanca, anclaron una tras otra en los puertos de Haifa y de Tel Aviv. Y en esa histórica noche del 14 de Mayo de 1948, se inició una nueva era para el pueblo judío, a partir del resurgimiento de su Estado Nacional. Esa noche, el Rabino Maimon, uno de los más importantes asesores de Ben Gurión, declaró solemnemente desde la tribuna, en medio de un contenido silencio: —” Este Sábado, por primera vez en 2000 años, las velas de la judeidad que habita la Tierra Santa se encenderán en territorio del Estado de Judío”.
La ciudad de Tel Aviv amaneció al día siguiente envuelta en un mar de banderas. La gente bailaba en las calles, compartiendo el regocijo. La alegría no tenía límites. Inmediatamente después, el ejército judío emitió la orden de que todos los hombres y mujeres en edad militar se incorporaran a sus filas, para participar en el desfile triunfal de la independencia y para defender el país de quienes pretendían aniquilarlo.
Una vez vencidos los ejércitos que planeaban arrojarnos al mar, vinieron años de construcción y de crecimiento, unos más plácidos y otros más azarosos. En su transcurso no faltaron las guerras ni los atentados, tal como sucede también en nuestros días. Pero el país siguió desarrollándose en todas direcciones. El tratado de paz firmado en 1979 en Camp David entre Egipto e Israel, y el comienzo del proceso de paz con sus altibajos, a partir de 13 de Septiembre de 1993, como todos los grandes acontecimientos de la historia judía, reúne alegrías y tristezasluces y sombras; y en este caso, pesar por las víctimas inocentes de asesinos suicidas, de quienes los envían y de los gobiernos responsables que los estimulan y los enceguecen. Sin embargo, podemos afirmar que el proceso de paz, igual que “Iom Haatzmaút”  (el Día de la Independencia), hermosea nuestro presente y embellecerá nuestro futuro a través de las generaciones. Nosotros, por nuestra parte, sólo podemos augurarnos lo que expresa la vieja frase: “Leshaná habaá birushaláim habnuiá” (“El año próximo en la Jerusalém reconstruida”).
Moshé Korin z”l

Recursos: http://www.bama.org.ar/sitio2014/sites/default/files/_archivos/merkaz/Jomer_on_line/iomhaatzmaut_videos.htm

Mantengámonos informado:

http://www.radiojai.com.ar/online/

http://www.itongadol.com.ar/index.html

Materiales sobre Shoah (Holocausto)

Página web de Yad Vashem: http://www.yadvashem.org/yv/es/

Página web de Interpelados: http://shoa-interpelados.amia.org.ar/

Sección de lectura semanal de la Torá: Parashiot Tazría – Metzorá

Esta parashá contiene las siguientes temáticas:

Nos señalan los Sabios que, así como en las secciones anteriores se especificaban leyes vinculadas con la impurificación de aves y animales; en esta sección y la próxima, los capítulos estarán abocados a todo lo concerniente al ser humano.

En estas dos parashiot continúan con la discusión de las leyes de Pureza e Impureza ritual. Una mujer que da a luz debe pasar por un proceso de purificación, que incluye la inmersión en una mikve (una pileta de agua reunida naturalmente) y traer ofrendas al Templo. Todos los varones que nacen deben ser circuncidados en el octavo día de vida.

La descripción de tzaraat (enfermedad físico-espiritual en la piel) y el procedimiento que debían llevar a cabo para obtener sanación. La Torá describe el procedimiento de purificación que debe llevar a cabo un “metzorá” (quien padece tzaraat, la enfermedad del alma que refiere la lepra) luego de desaparecida la mancha. El procedimiento dura una semana e incluye la presentación de korbanot (“ofrendas / acercamiento”), así como inmersiones rituales. En caso de que un cohen deba declarar una casa afectada por tzaraat, tanto sus objetos como incluso sus paredes deben ser dejados. El último punto refiere a las “impurezas” referidas en este caso al hombre, y la restricción en el acercamiento a los elementos sagrados.

Reflexionando con los nuestros

Un primer elemento esencial para señalar es acotando el término ‘impureza’. Nuestros Maestros han señalado reiteradamente que estos términos [“tamé-tahor”, impuro y puro] no están referidos ni a características fisiológicas ni de pulcritud; sino más bien a consideraciones vinculadas con lo que se han llamado “enfermedades del alma”. Esto se evidencia constantemente, inclusive, en cuanto al relato de textos que acompañan tales afecciones. La unión inquebrantable entre cuerpo y alma es referida constantemente a raíz de las afecciones citadas en los textos. Su correspondiente ‘cura’ indica la necesidad de ‘teshuvá’ (arrepentimiento), de un retorno y revisión de los actos.  Una de las misiones que poseían los Cohanim (sacerdotes) era la de separar lo puro de lo impuro. Eran quienes diagnosticaban la lepra y sus variantes. La lepra fue tomada mayoritariamente como un castigo Divino a raíz del episodio relatado en relación a Miriam. El midrásh explica que la persona es atacada por la lepra por haber practicado la calumnia y la habladuría; tema que probablemente merezca un capítulo aparte

El Rambam (Maimónides) señala que el término ‘tumá’, impuro, tiene diversas acepciones como ser la desobediencia y transgresión de los preceptos; las manchas e impurezas; los objetos cercanos a ellos. En relación a esto último, figura en nuestra parashá: ‘Y la ropa, cuando hubiere en ella llaga de lepra…’ [13(47)]. Aquí, como también se hallará en la parashá Metzorá: ‘…sí volviere la plaga y brotare en la casa…’ [14(43)], aparece claramente con un contenido profundo que enmarca el concepto ‘tumá’. Como figura en Masejet Sanhedrín 71A: “Una casa afectada con lepra ni ha habido ni habrá en el futuro“. La enfermedad es, entonces, afecciones vinculadas con la ética y la moral.

Plegaria de Sanación

Elo-heinu veElo-hei Avoteinu veImoteinu, Ds nuestro y de nuestros patriarcas y matriarcas, Ds Eterno y Misericordioso, rezamos por el restablecimiento de …………………… quien ahora se encuentra atravesando un momento de dolencia y angustia. Concédele renovadas fuerzas y confianza, vigor y esperanza. Otorga sabiduría y habilidad suficientes a aquellos que se encuentran ayudando su curación de cuerpo y de alma. Ilumina a todos aquellos que comparten la ansiedad y sensibilidad del ser querido para que se unan con energías y amor pleno. Inspíralos con valor y con fe y concede Tu Luz Eterna y Tu Bendición de bienestar y de paz interior. Amén.

 “Recordá siempre que no hay obstáculo que el ser humano no esté preparado para sortear”