Parashat Miketz Parashat Miketz
B”H Shabat: Viernes  15 de Diciembre, 2017 – 28 de Kislev, 5778 Encendido de velas de Shabat: 19:48 Hs. Finalización del Shabat: 20:52 Hs.... Parashat Miketz

B”H

Shabat: Viernes  15 de Diciembre, 2017 – 28 de Kislev, 5778

Encendido de velas de Shabat: 19:48 Hs.

Finalización del Shabat: 20:52 Hs.

Lectura semanal de Torá: Parashat Miketz

Comienzo de la festividad de Janucá: Martes 12 al anochecer

Encendido de janukiá : 4ta vela

Si deseas comunicarte por mail, ya sea para acercar alguna inquietud, consulta o bien hablar personalmente, escribe a: culto@amialaplata.org.ar

“Nuestras plegarias son respondidas no cuando nos es otorgado lo que pedimos, sino cuando se nos desafía a ser lo que podemos ser” Morris Adler

El artículo de la semana:

www.halel.org

www.shuljanaruj.com

Mantengámonos informado:

http://www.radiojai.com.ar/online/

http://www.itongadol.com.ar/index.html

Materiales sobre Shoah (Holocausto)

Página web de Yad Vashem: http://www.yadvashem.org/yv/es/

Página web de Interpelados: http://shoa-interpelados.amia.org.ar/

Sección de lectura semanal de la Torá: Parashat Miketz

Esta parashá contiene las siguientes temáticas:

  1. El relato de los sueños del Faraón (las siete vacas gordas y flacas, las siete espigas). El jefe de los escanciadores sugiere la figura de Iosef para que lo ayude a revelar sus sueños.
  2. La interpretación que Iosef da al Faraón: los siete años de abundancia y los siete años de hambre. A raíz de ello, Iosef es nombrado como Gran Visir del reino.
  3. En ese momento Iosef tenía treinta años. Tomó a Asnat como mujer y tuvo dos hijos: Menashé y Efraím.
  4. Los hermanos van a Egipto en busca de alimentos ya que había hambre en toda la tierra. Inicialmente ellos no lo reconocen, pero sí los reconoce Iosef. Entre idas y venidas, Iosef se encargará de garantizarse de que ellos no repetirían la misma actitud para con su hermano Biniamín. En la parashá siguiente se verá el desenlace final de esta situación, dándose a conocer y llegando a una hermandad esperada.

Reflexionando con los nuestros

A diferencia de nuestros patriarcas, Iosef debió actuar con los hombres sin mediatizar la palabra Divina. No obstante él entendía que su proceder estaba inspirado y guiado por la Presencia Divina.

Es a partir del capítulo 42 que empezará una serie de diálogos y pruebas, idas y vueltas que sus hermanos deberán ir atravesando, pero ¿Con qué fin? ¿Para corregir las culpas de lo que le han hecho? ¿En son de venganza? ¿Para hacerles vivir una situación límite como la atravesada en su momento?

Iosef dirá sobre el final de esta compleja historia entre hermanos: “Vosotros no me habéis enviado aquí…Más me ha enviado Elo-him ante vosotros para preservarlos…” 45(7-8).

En verdad su búsqueda pasaba esencialmente por poder corroborar que ellos no irían a repetir esa errónea actitud para con su hermano Biniamín

En el capítulo 45 veremos la confesión de Iosef final ante ellos, tendiendo a buscar la armonía, y remarcando, por sobre todo: “…ya que para sustento me ha enviado Elo-him ante vosotros”. Así, una vez más, se ubica él como un mero “instrumento” de Ds que genera eventos que trascienden a la lógica del ser humano.

Nos enseña, en definitiva, nuestro legado y nuestro sentido en la vida para con loso otros y con nosotros mismos.

La sabiduría de nuestro pueblo

¿Qué relación encontramos entre las velas de Shabat y las de Januká?   Estos dos preceptos que están relacionados con la luz. Sin embargo, uno se relaciona con la paz en el hogar, la luz hacia el interior; y el otro con la paz en el mundo, la luz hacia el exterior.
Januca – La festividad de las Luminarias

Que Festejamos en Janucá
En la época del segundo Templo de Jerusalem, el imperio Griego – que gobernaba en la tierra de Israel – decretó varios decretos en contra del pueblo de Israel con la finalidad de anular su religión. Ellos prohibieron el estudio de la Torá (Pentateuco) y el cumplimiento de las Mitzvot (Mandamientos), se apoderaron de su dinero y de sus hijas. Además, los griegos también entraron al Templo Sagrado destruyendo varias partes de él, e impurificaron los elementos puros que en él se encontraban.

El pueblo de Israel sufrió mucho por causa de los griegos, hasta que los hijos de los Jashmonaim los Sumos Sacerdotes, se propusieron detener toda esta catástrofe. Ellos mataron a los enemigos y salvaron al pueblo de Israel de sus manos. También instituyeron un rey de los sacerdotes y el reinado retornó al pueblo de Israel por más de 200 años, hasta la destrucción del Segundo Templo en el año 68 de la era común.

El día 25 del mes de Kislev los hijos de Israel vencieron a sus enemigos, destruyéndolos. Se relata que ellos entraron al Templo y sólo encontraron allí un frasco de aceite puro que tenía el sello del Sumo Sacerdote y que sólo alcanzaba para encender la menorá (el candelabro) del Templo un solo día. Sin embargo, con ese aceite pudieron encender la menorá durante ocho días, hasta que machacaron olivas y extrajeron nuevamente aceite puro.

Por todo esto, Nuestro Sabios de aquella generación decretaron que sean estos ocho días – a partir del 25 de Kislev – días de alegría y de alabanza, y que en ellos se enciendan luces durante ocho noches, para mostrar y difundir el milagro ocurrido.

La palabra hebrea janú significa “descansaron” y el valor numérico de las letras kaf y hei suma 25 (ya que en hebreo cada letra tiene un valor numérico, la letra kaf, 20 y la hei, 5). Esta fiesta se llama Januká pues ellos descansaron (janú) después de mucho tiempo de batallas y de dificultades, pudiendo reinaugurar, purificando el Templo de Jerusalem y encendiendo sus luminarias.

La costumbre es encender cada día una vela más, aumentando día a día su intensidad, pues cada uno de nosotros debe reconocer a Su Creador con agradecimiento y encendiendo más luces para iluminar toda la humanidad.

Luces de paz
Mientras abrimos a diario los diarios y recorremos los titulares que destacan casi en forma permanente los brotes de violencia típicos de nuestra convulsionada era, el objetivo de la paz ocupa el lugar de máxima prioridad en nuestras mentes. Todos oramos por el día que una verdadera paz habrá de dar tranquilidad a la tierra de Israel y al turbulento mundo en que nos ha tocado vivir.
Sin embargo, a fin de asegurar esta posibilidad que todos esperamos, resulta imprescindible el iluminar la abrumadora oscuridad que prevalece en nuestra sociedad, de modo que nuestras perspectivas resulten claras y bien definidas.
La función de traer la luz y la paz al hogar, se le ha otorgado específicamente a la mujer judía a través del encendido de las velas de Shabat y de las demás festividades judías. Januká también es una “festividad de luz” en la cual cada miembro de la familia enciende la Janukiá, el candelabro de ocho brazos, durante las ocho noches consecutivas de la fiesta.  ¿Qué relación encontramos entre las velas de Shabat y las de Januká?   Estos dos preceptos que están relacionados con la luz. Sin embargo, uno se relaciona con la paz en el hogar, la luz hacia el interior; y el otro con la paz en el mundo, la luz hacia el exterior.
La paz, como explica Maimónides, fue privilegiada con gran importancia, pues toda la Torá fue entregada con el propósito primario de traer paz sobre el mundo, así como está escrito “sus caminos son caminos placenteros y todas sus sendas son paz” (Mishle 3:17). Sin paz no hay hogar, sin hogar no puede haber continuidad en el pueblo.  Las velas de Shabat son el espíritu que nos quisieron sacar los griegos, la Menorá de nuestros días, alumbra adentro en el hogar, e irradia su luz hacia todo nuestro alrededor, sumando a todos los seres humanos.

Plegaria de Sanación

Elo-heinu veElo-hei Avoteinu veImoteinu, Ds nuestro y de nuestros patriarcas y matriarcas, Ds Eterno y Misericordioso, rezamos por el restablecimiento de …………………… quien ahora se encuentra atravesando un momento de dolencia y angustia. Concédele renovadas fuerzas y confianza, vigor y esperanza. Otorga sabiduría y habilidad suficientes a aquellos que se encuentran ayudando su curación de cuerpo y de alma. Ilumina a todos aquellos que comparten la ansiedad y sensibilidad del ser querido para que se unan con energías y amor pleno. Inspíralos con valor y con fe y concede Tu Luz Eterna y Tu Bendición de bienestar y de paz interior. Amén.

 “Recordá siempre que no hay obstáculo que el ser humano no esté preparado para sortear”