Parashát Bemidvar Sinai Parashát Bemidvar Sinai
B”H Shabat: Viernes 26 de Mayo, 2017 – 2 de Sivan, 5777 Encendido de velas de Shabat: 17:34 Hs. Finalización del Shabat: 18:32 Hs.... Parashát Bemidvar Sinai

B”H

Shabat: Viernes 26 de Mayo, 2017 – 2 de Sivan, 5777

Encendido de velas de Shabat: 17:34 Hs.

Finalización del Shabat: 18:32 Hs.

Lectura semanal de Torá: Parashá Bemidvar Sinai (Libro Bemidvar, Números)

CUENTA DEL OMER: Al anochecer del viernes: día 46

SHAVUOT: Comienza el martes 30 de mayo, 17:32 hs.

Encendido de velas del próximo shabat: Viernes 2 de junio, 17:31 Hs.

CENA SABATICA CELEBRANDO LA SEMANA DE SHAVUOT: Viernes 2 de Junio, después del Kabalat Shabat. Para permanecer en la cena deben traer algo dulce así como confirmar asistencia

 

Si deseas comunicarte por mail, ya sea para acercar alguna inquietud, consulta o bien hablar personalmente, escribe a: culto@amialaplata.org.ar

El artículo de la semana:

Shavuot: http://www.halel.org/contenido.asp?idcontenido=402

Mantengámonos informado:

http://www.radiojai.com.ar/online/

http://www.itongadol.com.ar/index.html

Materiales sobre Shoah (Holocausto)

Página web de Yad Vashem: http://www.yadvashem.org/yv/es/

Página web de Interpelados: http://shoa-interpelados.amia.org.ar/

Sección de lectura semanal de la Torá: Parashát Bemidvar Sinai

Principales ejes temáticos de la sección semanal:

Toda la Parashá de esta semana es un nuevo re-ordenamiento de toda la Congregación de los hijos de Israel. Así, se tomará un censo de aquellos mayores de veinte años para conformar el ejército; y mayores de treinta años para la tarea sacerdotal.

Los Leviim, censados separadamente del resto de las tribus, pasan a ser los encargados del Tabernáculo del Testimonio y sus elementos [1(50)].  Elhazar haCohén es elegido para estar sobre los hijos de Leví [Guershón, Kehat, Merarí]. Los hijos de Guershón y Merarí  transportan el Mishkán, y los hijos de Kehat  los objetos sacros.

Las Tribus son separadas en cuatro grandes grupos: Iehudá [junto a Isajar y Zebulún]; Reubén [junto a Shimón y Gad]; Efraim [junto a Menashé y Biniamín]; Dan [junto a Asher y Naftalí] .

Ellos portarán estandartes con las imágenes que Iaacov había descripto en relación a sus hijos; las letras representaban los nombres de los Patriarcas; los colores correspondían al Joshen Mishpat [“pectoral del juicio” del Cohén haGadol] . La separación de los cuatro estandartes y su ubicación, fueron tomadas de Bereshit 50(12) cuando llevaban a Iaacov, su padre. [Midrásh Tanjumá,Parashat Vaiejí].

Reflexionando con los nuestros

El comienzo del libro de Bemidvar (Denominado ´Números´ debido a los censos que se describen en el mismo) trata extensamente sobre los arreglos y divisiones dentro del Pueblo de Israel de acuerdo a cada una de las tribus, con sus estandartes y emblemas especificos. Cada una debía acampar en su ubicación correspondiente según la orden Divina, y así como acampaban, asi debían realizar los diferentes traslados, cada una de acuerdo a su tribu y junto a las insígnias de su familia. Em médio de ellos, se hallaba el Mishkán conteniendo las Tablas de la Ley, como corazón que sostiene y da vida a cada uno de ellos.

¿Por qué creen que debían seguir esta disposición y qué simbolizaba para ellos?

¿Cómo podría verse reflejado hoy en día dentro de la dinâmica familiar y social?

¿Cuál sería la “utilidad” de tener conocimiento sobre qué es lo que se espera de uno mismo?

Shavuot

En el judaísmo se prevalece la acción por sobre la fe, ya que la adhesión a las leyes de la Torá –Pentateuco-, nos llevan indefectiblemente a la fe.

Shavuot es la festividad que celebra la Entrega de la Torá, ZMAN MATAN TORATEINU, en hebreo.

Enlazando Pesaj –Pascuas- y Shavuot –Pentecostés-, aprendemos que el valor de la libertad depende de lo que hagamos con ella; que debe nutrirse del bien, de la justicia y de la ley. “La libertad tiene sentido cuando la ejercitamos para construir el mundo, la sociedad y el hombre”.

La relación existente entre Pesaj y Shavuot nos indica que ser libres implica, fundamentalmente, poder elegir. Como hombres poseedores del libre albedrío, disponemos de la Torá –Pentateuco-como guía, enseñanza, orientación e inspiración en cada uno de los momentos de nuestra vida.

En el monte Sinai se inició la entrega de la Torá. La recepción no concluye nunca, continúa en cada generación, ya que ës árbol de vida para los que se acercan a Ella”.

Shavuot, que significa “semanas”, es la segunda festividad de peregrinación dentro de nuestro calendario hebreo. Era costumbre que se acercaran al Templo de Jerusalem y entregaran sus primeros frutos en agradecimiento al Todopoderoso. También denominada Jag Hakatzir [la fiesta de la conclusión de la siega]; y Jag Habikurim, [fiesta de la ofrenda de los primeros frutos en el Beit Hamikdash, el gran Templo en Jerusalem]

Sus principales costumbres son: Comer lacteos [La Torá –Pentateuco- es como la leche que nutre; Israel es la tierra que mana leche y miel].

Decoración con flores y frutos [canastas que entregaban nuestros antepasados y el monte Sinai se vestía todo de verde]

Lectura de Meguilat –Relato de Ruth [relato que coincide con la época de la siega. En el texto se describen situaciones vinculares, y en especial, el lugar de Ruth, que adoptará luego el judaísmo. Se dice que generaciones después procederá de ella, el rey David, quien fuera Rey de Israel, y quien además, nació y murió en Shavuot]

Tikún leil Shavuot: Así se denomina la noche de estudio de Torá, dándole vigor al enriquecimiento espiritual y preparándose para recepcionar sus enseñanzas.

En la primera mañana de Shavuot (pues son dos días) se acostumbra escuchar la lectura de los Diez Mandamientos del libro del Exodo. En la segunda mañana se intercala el Servicio de Izcor, para evocar el recuerdo de los seres queridos.

Iom IerushalaimRabbi Bitton

תִּפֹּל עֲלֵיהֶם אֵימָתָה וָפַחַד בִּגְדֹל זְרוֹעֲךָ יִדְּמוּ כָּאָבֶן 

El 24 de mayo de 2017 (28 de Iyar) vamos a celebrar Yom Yerushalayim, el día que Jerusalem fue liberada. En 1967, Egipto, Siria y Jordania, con la ayuda de Iraq, Arabia Saudita, Túnez, Marruecos, Argelia, Libia, Kuwait, Pakistán, la OLP y Sudán, decidieron atacar y destruir al joven Estado de Israel. El ejército árabe combinado, apoyado y suministrado principalmente por la URSS, contaba con 465.000 tropas, 2.880 tanques y 900 aviones. En comparación, Israel contaba con 264.000 soldados (de los cuales 200.000 eran reservistas), 800 tanques y 300 aviones. El presidente egipcio Gamal Abdel Nasser movilizó sus tropas en el desierto del Sinaí. Expulsó a las fuerzas de paz de la ONU e inició otras acciones que fueron consideradas un acto de guerra, como cerrar el canal de Suez. Estaban tan confiados en su superioridad militar que los estados árabes celebraron la victoria y se regocijaron por la destrucción del Estado judío incluso antes de que comenzaran la guerra. El 5 de junio de 1967, Israel lanzó un ataque preventivo, que comenzó lo que se conoce como la Guerra de los Seis Días. Israel no sólo sobrevivió a los ataques de un ejército mucho más numeroso y fuerte -sin ayuda estadounidense- sino que también conquistó la Península del Sinaí, Judea y Samaria y las alturas del Golán. Y el aspecto más importante de la victoria israelí fue que 1900 años después de su destrucción por los romanos, el 28 de Iyar 1967, Israel liberó y recuperó el control de Yerushalayim (Jerusalem). Ese fue probablemente uno de los días más felices de la historia del pueblo judío, la culminación de la independencia de Israel que comenzó en Yom haAtzmaut, 1948.

Muchos milagros (נסים גלוים) ocurrieron en la guerra de los Seis Días y muy especialmente en las batallas de Yerushalayim. No deberíamos sorprendernos. En la Torá Ds le prometió al pueblo de Israel que si seguimos Su voluntad, incluso si nos encontramos superados en número, HaShem intervendrá en nuestro favor. Él peleará con nuestras tropas, nos protegerá y evitará nuestra destrucción (Devarim 20, 1-4): “Cuando salgas a pelear contra tus enemigos y veas caballos y carros y un ejército más numeroso que el tuyo, no tengas miedo de ellos; Porque Ds, que te sacó de la tierra de Egipto, estará contigo … tu Ds irá contigo, y peleará contigo contra tus enemigos, para salvarte … “. Hemos tenido el privilegio de ver con nuestros propios ojos como las promesas de Ds se cumplieron en los milagros que tuvieron lugar durante la guerra de los Seis Días.

En Shirat haYam (Éxodo capítulo 15), la canción que el pueblo de Israel cantó después de derrotar a los egipcios y cruzar el mar, tenemos una clara indicación de cómo Ds “va a la guerra con nosotros” para derrotar a nuestros enemigos: Su “Modus Operandi”, por así decirlo, cuando interviene en nuestro favor.  La Torá dice: תִּפֹּל עֲלֵיהֶם אֵימָתָה וָפַחַד בִּגְדֹל זְרוֹעֲךָ יִדְּמוּ כָּאָבֶן: “Las naciones oirán y temblarán … los jefes de Edom se aterrarán, los jefes de Moab serán dominados por el pánico, por el poder de Tu brazo estarán petrificados [de miedo] inmóviles como una piedra.  Una y otra vez la Torá repite que Ds interviene infundiendo miedo en nuestros enemigos.

El siguiente es sólo uno de un sinnúmero de testimonios de soldados que lucharon en la guerra de los Seis Días y fueron testigos de esta intervención Divina. Israel, un taxista israelí que fue reclutado para luchar en la Guerra de los Seis Días como paracaidistas asignada a la conquista del Estrecho de Tirán, dijo a su regreso de la guerra: “Después de aterrizar en el Sinaí, me enviaron con otro soldado, un electricista, para patrullar la zona. Cuando nos habíamos distanciado dos kilómetros, un camión militar egipcio apareció ante nosotros lleno de soldados y montado con ametralladoras por todos lados. Sólo teníamos armas ligeras con unas cuantas balas que no podían detener al camión ni por un segundo. No podíamos retroceder, por lo que nos quedamos allí parados, desesperados, esperando el primer disparo. Y por falta de una mejor idea, apuntamos nuestros fusiles a ellos. Pero los disparos no llegaron. El camión egipcio se detuvo, y decidimos acercarnos con cautela. Encontramos en el interior del camión a 18 soldados egipcios, sentados, con las armas en la mano, y con una mirada petrificada en sus rostros. Nos miraron con gran temor,  como si pidieran misericordia. Les dijimos: “¡Manos arriba!” Cuando estábamos marchando y volví a un estado de calma, le pregunté al sargento egipcio que estaba a mi lado: “Dime, ¿por qué no nos disparaste?.  No lo sé -dijo el sargento- mis brazos se congelaron y quedaron paralizados. Todo mi cuerpo estaba paralizado y no sé por qué” ¿Por qué no nos eliminaron? No tengo una respuesta lógica. ¿Cómo se podría pensar que Dios no estuvo con nosotros en esta guerra?”

“Recordá siempre que no hay obstáculo que el ser humano no esté preparado para sortear”