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B”H   Viernes de 20 de Noviembre, 2015 – 8 de Kislev, 5776 Encendido de velas de Shabat: 19:22 Hs. Finalización del Shabat: 20:23... Parasha Vaietzé

B”H

 

Viernes de 20 de Noviembre, 2015 – 8 de Kislev, 5776

Encendido de velas de Shabat: 19:22 Hs.

Finalización del Shabat: 20:23 Hs.
Lectura semanal de Torá (Pentateuco): Parashá Vaietzé, Bereshit (Génesis) cap.28

 

Si deseas comunicarte por mail, ya sea para acercar alguna inquietud, consulta o bien hablar personalmente, escribe a: culto@amialaplata.org.ar

 

 

Parasha Vaietzé

 

Principales ejes

Esta parashá contiene las siguientes temáticas:

 

En camino a Jarán Iaacov tuvo una ensoñación (conocido como “sulam Iaacov”) donde apareció la Revelación Divina. Ese lugar será llamado Bet El.

 

El trato con Labán, su tío, para obtener como esposa a Rajel. Sin embargo, primeramente se le designó la hermana mayor, Leá. Para ello debió trabajar siete años por cada una de ellas. (Iaacov fue engañado por su suegro Labán al entregarle primero la hija mayor, Lea, sin haberle aclarado que así debía procederse en la familia).

 

Cada una de ellas tenía una sirvienta personal. Con cada una de ellas finalmente tendrá hijos. Luego del nacimiento de muchos de sus hijos, finalmente Rajel, su amada, puede tener un hijo que se llamó Iosef.

 

Labán vuelve a “negociar” exigiéndole un nuevo trato laboral y económico con Iaacov.

 

 

Reflexionando con los nuestros

 

“Cuando el faraón soñó con vacas y espigas quizás pensó en lo ocurrido en ese día, y probablemente se haya dado media vuelta y continuó durmiendo. Cuando Iaacov despertó de la ensoñación (revelación) que tuvo esa noche, dijo: Ma norá hamakom hazé, cuán imponente es este lugar…” (28:17)

 

La sensibilidad y la profundidad del ser no se aprehenden ni incorporan por meras palabras. Ni siquiera es transmisible plenamente de padres a hijos. La sensibilidad se construye cada día, en cada oportunidad de nuestro diario vivir.

 

Pueden surgir grandes eventos así como escenas cotidianas, y nuestra reacción seguir siendo la misma en ambas situaciones.

 

Entonces, sí no es “transferible”, ¿Cómo cultivarla dentro nuestro?

 

Quizás podríamos fortalecer este interrogante con la cita de una de las principales bendiciones que pronunciamos en el comienzo de cada mañana, a saber:

 

“Bendito eres Tú, Ad-nai, Ds nuestro, Rey del universo, que concediste a nuestra mente la facultad de distinguir entre el día y la noche”

 

Para alcanzar a vibrar profundamente y poder pronunciar “ma norá hamakom hazé”, que imponente es este lugar, este momento, en definitiva, requiere del valor supremo que es la humildad.

 

La sabiduría de nuestro pueblo

“Antes de hacer alguna crítica, pregúntate: “¿Saldrá algo constructivo de mi crítica, si la hago en este mismo momento?” Si la respuesta es “no”, cambia tu curso y di algo agradable”.