Parashá Devarim Parashá Devarim
B”H Viernes 12 de Agosto, 2016 – 9 de Menajem Av, 5776 Encendido de velas de Shabat: 17:56 Hs. Finalización del Shabat: 18:53 Hs.                                                                                                   ... Parashá Devarim

B”H

Viernes 12 de Agosto, 2016 – 9 de Menajem Av, 5776

Encendido de velas de Shabat: 17:56 Hs.

Finalización del Shabat: 18:53 Hs.                                                                                                   

Lectura semanal de Torá: Parashá Devarim, Libro Devarim (Deuteronomio)

“Nuestras plegarias son respondidas no cuando nos es otorgado lo que pedimos, sino cuando se nos desafía a ser lo que podemos ser” Morris Adler

Si deseas comunicarte por mail, ya sea para acercar alguna inquietud, consulta o bien hablar personalmente, escribe a: culto@amialaplata.org.ar

 

 

Artículos de la semana

¿Cuál va a ser el límite del horror? La humanidad aún no reacciona

http://www.elpais.com.uy/mundo/isis-reivindica-atentado-pakistan-que.html

 

Israel y el mundo

Mantengámonos informado:

http://www.aurora-israel.co.il/

http://www.itongadol.com.ar/index.html

http://www.radiojai.com.ar/online/

Si querés escuchar una radio de Israel:   http://tun.in/seRpD

 

Materiales sobre Shoah (Holocausto)

Página web de Yad Vashem, http://www.yadvashem.org/yv/es/

 

Sección de lectura semanal de la Torá: Parashá Devarim

Reflexionando con los nuestros

Se inicia el quinto libro de la Torá (Sefer Devarim), también llamado Mishné Torá, que significa repetición o reedición de la Torá; o Deuteronomio, el nombre grecolatino con el cual se lo conoce entre las naciones del mundo. Toda la enseñanza de Ds y de Su Torá, Sus preceptos y leyes, son repasados y explicados al pueblo por Moshé en este libro durante sus últimas cinco semanas de vida.

Benei Israel, Los hijos de Israel se preparan para cruzar el Iardén -río Jordán- e ingresar finalmente a la Tierra Prometida. Moshé le relata a la nueva generación nacida en el desierto, los distintos momentos de su travesía por el desierto, desde la salida de la Tierra de Egipto hasta el momento actual de su entrada en la Tierra Prometida, Eretz Knaan.

Es un Moshé diferente al de aquella primera época. Aquí aparecerá más locuaz y expresivo para transmitir la historia, las vivencias, los errores y aciertos que han ido atravesando.

Todo el libro de Devarim está abocado a recordar diferentes momentos de la historia, en aras de favorecer la construcción de un camino iluminado por el valor supremo de la libertad. Asimismo tiende a demostrar cómo a pesar de las dificultades atravesadas, el pueblo siguió caminando con un objetivo claro y preciso: llegar a la Tierra Prometida. Para lograr dicha meta, se ha resaltado una y otra vez la centralidad de los Preceptos, pues ellos serán la luz que los llevará a ser seres humanos dignos y solidarios, aprendiendo a convivir, compartir y construir una Nación comprometida con los valores más elevados.

Los primeros capítulos acentúan hechos acontecidos. Los siguientes reflejarán un número de recomendaciones que tenderán a advertir cómo cada ser humano en realidad será autor de su propio camino, esto es, ya sea siguiendo el camino del bien o el camino del mal.

Cabe recordar lo que leeremos más adelante, en la sección de Nitzavim: “Ubajartá bajaim lemaan tijié atá vezar´eja, y elegirás el camino de la vida para que vivas tú y tu descendencia”.

En definitiva, el libro de Devarim –palabras, hechos, cosas- nos invita a reflexionar sobre nuestra historia, nuestra pertenencia, y por sobre todo, nuestra elección de vida.

 

El 9 de Menajem Av (Tishá veAv)

El nueve de Av es una fecha de duelo, en la cual confluyeron numerosos episodios oscuros en la historia de nuestro pueblo judío. Además de ser un día de ayuno de 24 horas, se acostumbra reunirse en la Sinagoga, leer Meguilat Eijá, estar sentados en el piso a la luz de las velas, y elevar las plegarias de lamentaciones y reconocimiento al Creador. Los sucesos asociados a este día son:

En el 9 de Av fue decretado que nuestros ancestros no entrarían en la Tierra Prometida (Bemidbar 14); el Templo de Jerusalem fue destruido tanto en la primera como la segunda vez (años 422 a.e.c y 68 e.c.), la tragedia en Betar (año 132 e.c.);  la fortaleza de la rebelión de Bar Kojba, fue capturada y la ciudad (de Jerusalem) fue arada” (Taanit 4, T.Bablí).

El Papa Urbano II declaró el comienzo de las primeras Cruzadas. Los cruzados, en su enfervorizada marcha rumbo a Oriente, perpetraron la matanza de miles de judíos en las comunidades de Francia y Alemania (años 1096 y 1146).

El Papa Gregorio IX ordenó la quema de cientos de manuscritos del Talmud en Paris (año 1244).

Se expulsó a los judíos de Inglaterra (año 1290), y en 1492 la expulsión de los judíos de España.

Un nueve de av comenzó la Primera Guerra Mundial (año 1914), que traería eventualmente a

Hitler al poder. Durante la Segunda Guerra Mundial se produjo la primera deportación de judíos en el Guetto de Varsovia y, de acuerdo a ciertos informes, los nazis activaron ese día la primera cámara de gas para asesinar judíos. En nuestro país, un día después, más precisamente un 10 de Av, nuestro pueblo y la sociedad argentina toda, se vio bañado en sangre a raíz del horrendo atentado a la AMIA.

 

“Cuenta la historia, que una vez Nebujadnesar, el emperador que destruyó el Bet Hamikdash, llevó al filósofo Platón a Ierushalaim para mostrarle su obra.  Cuando llegó a las ruinas del Bet Hamikdash, se encontró con Irmeiá, que no dejó de llorar nunca por la desgracia, ni antes ni después. Platón había escuchado acerca de la personalidad de Irmeiá, y aprovechó esa ocasión para hablar con él. “Supe que tú eres considerado el más sabio de tu pueblo.  ¿Por qué, entonces, estás llorando por la destrucción de piedras y maderas?” le preguntó.  Y agregó: “Aparte, ¿por qué estás llorando por un suceso del pasado? ¿Acaso un sabio llora por algo que ya pasó? Irmeiá secó sus lágrimas y se sentó frente al filósofo para responderle:

“Yo también escuché de ti, y sé que eres un gran filósofo, y cuanto más estudiosa es la persona, más preguntas tiene acerca de la vida.  ¿No quisieras decirme cuáles son tus dudas, y veré si puedo responderlas?”  Platón, tanto para probar la sabiduría de Irmeiá como para aprovechar a aclarar muchos de sus interrogantes, le planteó a nuestro Profeta numerosas y difíciles preguntas. Una vez que Platón terminó su exposición, procedió Irmeiá a contestar una por una todas las preguntas que escuchó, y cada una de ellas, mediante explicaciones sabias y precisas.  Platón por poco salta de su lugar, asombrado de la inteligencia y erudición que mostró el Profeta de Am Israel.  “¿Será posible lo que estoy escuchando, o no estaré frente a un ser de carne y hueso?”, pensó. Mientras Platón no salía de su asombro, Irmeiá le dijo con toda humildad: “Con todas estas respuestas que te di, podré contestarte también la primera pregunta que me hiciste.  ¿Sabes por qué lloro sobre estas piedras y estas maderas?  Porque todo lo que sé, lo aprendí de la casa que estaba construida con estas piedras y estas maderas…”. “¿Y a la segunda pregunta? ¡No me has dicho cómo es posible que aún estes llorando por lo que ya pasó hace tanto tiempo!” volvió a decir Platón. A lo que Irmeiá le replicó: “¡Ah!  Esa pregunta no te la respondo, porque no la vas a entender. Todo el que es ajeno al pueblo judío jamás va a poder captar en su mente por qué lloramos por lo que pasó hace tantos años…”.

 

Plegaria de Sanación

Elo-heinu veElo-hei Avoteinu veImoteinu, Ds nuestro y de nuestros patriarcas y matriarcas, Ds Eterno y Misericordioso, rezamos por el restablecimiento de …………………… quien ahora se encuentra atravesando un momento de dolencia y angustia. Concédele renovadas fuerzas y confianza, vigor y esperanza. Otorga sabiduría y habilidad suficientes a aquellos que se encuentran ayudando su curación de cuerpo y de alma. Ilumina a todos aquellos que comparten la ansiedad y sensibilidad del ser querido para que se unan con energías y amor pleno. Inspíralos con valor y con fe y concede Tu Luz Eterna y Tu Bendición de bienestar y de paz interior. Amén.

 

 “Recordá siempre que no hay obstáculo que el ser humano no esté preparado para sortear”